01/08/2023
“Nuestra meta es reducir la huella a la mitad a 2030”. ¿Han escuchado esa afirmación? Seguro que, en el ambiente corporativo, sí. Y esta promesa da cuenta que, hoy, es imperativo que la estrategia de Reputación deba ir completamente de la mano con la de Sostenibilidad o ESG.
Sólo si consideramos los cinco mayores riesgos identificados por el Foro Económico Mundial para este año, como son las crisis relacionadas al costo de vida; los eventos o desastres naturales; confrontaciones geopolíticas; la falta de mitigación al cambio climático; o la erosión de la cohesión social y polarización[1], entendemos que hoy tomar decisiones corporativas requiere de una lectura holística del entorno, donde cada área de la compañía se vea involucrada en la concreción de los objetivos reputacionales.
Como dice el mismo informe “las organizaciones deben centrar sus esfuerzos de resiliencia en acelerar las inversiones en energía verde, clima y naturaleza; mejorar la salud y el bienestar de los empleados; y reforzar la ciberresiliencia”. De esta manera toda estrategia debe considerar hoy su impacto en el medioambiente, en la sociedad y la gobernanza.
Está corroborado empíricamente que una buena reputación mejora la intensión de compra; voluntad de recomendar o blinda de posibles crisis. De hecho, los puntajes de reputación y ESG están correlacionados en un 86%, según el Global Reptrak 2023.
Para desarrollar y fortalecer la reputación hoy, se requiere entender que no sólo depende de una declaración; sino que más bien, de muchas acciones que involucren diferentes equipos, personas, entornos y mucha escucha.
Diego Basly, Director de comunicación estratégica y reputación
[1] Fuente: Riesgos Globales 2023: Cómo deben responder las organizaciones | Foro Económico Mundial (weforum.org)