13/04/2026
La Unidad de Kreab Research presenta el Informe Trimestral de Tendencias correspondiente al primer trimestre de 2026, titulado “El petróleo, otra vez”. El informe ofrece un análisis del escenario político, económico y regulatorio en España y a nivel internacional, con foco en cómo la aceleración de las tensiones geopolíticas, la fragmentación del orden global y la presión sobre la competitividad europea condicionarán los próximos meses.
A nivel nacional, el informe sitúa a la política española en una fase de debilidad estructural, marcada por la ausencia de una mayoría parlamentaria estable, la normalización de los presupuestos prorrogados y el desplazamiento de la iniciativa política desde el Congreso hacia los ministerios. En paralelo, el arranque del ciclo electoral territorial intensifica la polarización y refuerza una lógica de corto plazo que afecta tanto a la acción del Gobierno como a la estrategia de la oposición. El análisis incorpora también un seguimiento específico de Catalunya, donde la legislatura de Salvador Illa entra en una fase de mayor fragilidad por el bloqueo presupuestario, la dependencia de ERC y la creciente reconfiguración del tablero político catalán.
En el plano regulatorio, el informe identifica un escenario de parálisis legislativa en las Cortes y, al mismo tiempo, de fuerte activación normativa desde el Ejecutivo. Este desplazamiento del centro de gravedad regulatorio hacia los ministerios afecta a las oportunidades de incidencia y seguimiento para empresas y sectores, en un contexto en el que siguen sobre la mesa expedientes de alto impacto como la Ley de Industria, la Ley de Acciones Colectivas, la futura Ley de Lobbies, la Ley de Consumo Sostenible o la gobernanza de la inteligencia artificial. La conclusión es clara: aunque el Congreso pierde capacidad tractora, la densidad regulatoria no desaparece, sino que cambia de canal.
En el frente europeo, el informe sitúa 2026 bajo el signo de la competitividad, la simplificación y la autonomía estratégica. La Unión Europea acelera su reflexión sobre cómo operar como un bloque más coherente en un entorno crecientemente transaccional, donde seguridad, energía, comercio e industria se entrelazan. En ese marco, el informe analiza tanto la nueva hoja de ruta comunitaria para reforzar el mercado único como el avance del denominado “régimen 28”, que deja de ser una prioridad política abstracta para empezar a tomar forma como arquitectura jurídica operativa del mercado interior a través de EU Inc. El debate ya no gira solo en torno a más integración, sino a qué tipo de integración puede reducir de forma efectiva la fragmentación empresarial y reforzar la escala europea.
En el ámbito económico, el capítulo Economic Outlook advierte del retorno de un riesgo clásico con efectos sistémicos: el shock energético. La crisis en torno a Irán y el Golfo Pérsico, junto con la presión sobre el estrecho de Ormuz, ha devuelto al petróleo al centro del análisis macroeconómico global. El informe subraya que el principal riesgo para Europa y para España no es únicamente el encarecimiento energético, sino la posibilidad de una inflación más persistente, menor crecimiento y una prolongación de políticas monetarias restrictivas. Aunque la economía española llegaba a 2026 con una trayectoria de moderación inflacionaria, el repunte del crudo obliga a revisar expectativas y reintroduce incertidumbre sobre el ritmo de desinflación y el margen de maniobra económico.
A nivel sectorial, el informe dedica capítulos a varios vectores de transformación con impacto estructural. En salud, analiza la reaparición en Estados Unidos del modelo Most Favored Nation y sus posibles efectos sobre el equilibrio global entre acceso, sostenibilidad e innovación biomédica. En energía, se examina RED III y el reto del permitting como cuello de botella central de la transición energética europea. En sostenibilidad, el agua aparece ya no como una cuestión ambiental periférica, sino como un eje económico, territorial y de seguridad con implicaciones directas para la competitividad española. En ciberseguridad, el informe destaca la evolución del marco normativo europeo y el vínculo creciente entre resiliencia digital, seguridad de infraestructuras críticas y autonomía estratégica.
En el plano internacional, el informe describe un sistema internacional más inseguro, incierto y cambiante, en el que la rivalidad geopolítica deja de ser un ruido de fondo para convertirse en variable ordenadora. El deterioro de la relación entre España y Estados Unidos, la guerra de desgaste en Ucrania, la escalada entre Irán, Israel y EE. UU., el reposicionamiento de China ante la quiebra del sistema tradicional de alianzas y la dimensión geoeconómica del acuerdo UE-Mercosur forman parte de una misma transición sistémica. El informe no parte de la hipótesis de una crisis coyuntural, sino de una mutación más profunda del marco internacional, en la que la incertidumbre deja de ser episódica para convertirse en estructural.
La tribuna invitada de este trimestre la firma Fernando Arancón, director de El Orden Mundial, con el título «Más inseguro, incierto y cambiante: así es el nuevo contexto geopolítico». En ella, el autor plantea que el orden internacional que conocimos no está en pausa ni atravesando una turbulencia transitoria, sino siendo sustituido por una nueva fase de globalización caracterizada por más proteccionismo, mayor competencia entre potencias, más unilateralismo y una erosión creciente de las reglas que habían estructurado el sistema en las últimas décadas.